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Yo con vos, yo con todos

Hace un tiempo Cintia Vespasiani de InfoRegión me entrevistó para un artículo que estaba escribiendo acerca de las Redes Sociales en Internet. Espero que el artículo sea de su interés, prometo publicar la entrevista completa más adelante :)

Yo con vos, yo con todos
Cintia Vespasiani

El fenómeno de las redes sociales en la Web cosecha más de 1200 millones de adeptos en el mundo, que utilizan estos espacios para retomar contactos perdidos y compartir contenidos. Los especialistas hablan de una “nueva internet” y aconsejan a los usuarios utilizar estas herramientas “con responsabilidad”.

Redes Sociales

Llegó y revolucionó el mundo. Permitió enviar gran cantidad de información en pequeños archivos y rastrear datos o curiosidades sin tener que recurrir a los olvidados manuales o las viejas enciclopedias. Reemplazó por completo las carpetas y, en algunos casos, hasta la lapicera y el papel. Disputó el mundo de las noticias con los medios gráficos y también se organizó para poder brindar servicios de obtención más cómoda y rápida, sin moverse de la casa. Sólo una cuestión le quedaba pendiente al imperio digital de Internet para tener más adeptos: transformar a sus consumidores en protagonistas, un propósito que hoy se ve cumplido con la creación y el éxito que adquirieron las redes sociales.

Estos espacios hoy cuentan con más de 1200 millones de usuarios registrados en el mundo y un tráfico que crece a una tasa del 266 por ciento anual. Según un estudio de la firma eMarketer, divulgado en diciembre último, se estima una inversión mundial en ellas de 1200 millones de dólares, monto que -aseguran- crecerá a 4100 millones en 2011.

Facebook tiene en red a 150 millones de personas y le sigue My Space con 120 millones. Sónico lidera el negocio en América Latina, donde reúne a 30.812.052 de miembros. A ellas se suman Tagged, HI5, Flickr y muchas otras.

Se trata de redes virtuales que nacieron con la llegada del nuevo milenio y la caída de las punto com, y lograron gran popularidad en los últimos años, al punto que en 2008 rompieron por primera vez con la hegemonía de las páginas de contenido sexual en la web.

¿Cuál es su estrategia? Entretenimiento para millones de usuarios y técnicas de marketing para las empresas que las auspician. ¿Cómo lo hacen? Ofreciendo todo tipo de herramientas para que sean los propios usuarios quienes no sólo “consuman”, sino también “produzcan” los contenidos.

La posibilidad de transformar el espacio, de opinar, de generar, revolucionó y logró llegar hasta a aquellos más renuentes a las nuevas tecnologías. Se impuso con una buena excusa: estos soportes son una posibilidad única para reencontrarse con “amigos” perdidos en el tiempo y ex compañeros de colegio y relacionarse con aquellos con los que, quizás de otra manera, sería difícil tomar contacto.

El negocio es brillante: miles de millones de personas sentadas frente a la PC, creando sus propios sitios, exhibiendo información y fotos personales, y hasta “anunciando” aquello que hacen o dejan de hacer, forman parte de una base de datos que estas redes utilizan con fines de mercado.

Este último punto es el más cuestionado por aquellos que consideran a las redes sociales como un destructor de las relaciones sociales y la intimidad. No obstante, es el más apreciado por quienes se ven obnubilados por el consumo y aseguran que aquello que se ve o se deja de ver en cada uno de los sitios personales es “responsabilidad” del usuario.

Y aquí surge la pregunta inevitable: ¿Estamos preparados, informados y educados para utilizar estas herramientas con responsabilidad? Especialistas en el nuevo fenómeno aseguran que no y aconsejan ser prudentes a la hora de navegar por estas redes infinitas.

La nueva Internet.

-Agustina (23) anuncia en el muro de su página que está “pensando en la salida del fin de semana”. Debajo, Federico (26) le sugiere ir a un bar, Martín (27) intenta colarse en el plan y Sofía (23) la invita a cenar a la casa.

-“Hola nene, tanto tiempo. Qué es de tu vida? Te casaste? Tenes hijos? Seguís viviendo en el mismo lugar?”, ha publicado Vanesa (27), a modo de interrogatorio, en el muro de Martín, quien abandona la página de Agustina para responderle a ella, que a su vez también entra en contacto con Federico, quien termina conociendo a Martín y sugiriéndole nuevos amigos, entre ellos Sofía.

Ya sea por una persona en común, por varias, o porque todas se conocen con todas, la red irá tomando forma y tejiéndose entre sus miembros, contactándolos, tal como sucede en la vida social, con la única diferencia de que en este caso, el espacio que los conectará será la plataforma que ofrece la web.

“Una red social es una comunidad online en la que sus miembros están conectados entre sí con alguna finalidad o temática determinada. Existen seis grandes grupos: las redes de interés general, que son las más amplias y brindan una gran variedad de tipos de interacción entre los usuarios, las profesionales o laborales, las estudiantiles, de relaciones personales, temáticas y redes de blogs, que cuentan cada vez con más funciones de tipo sociales”, explica a Info Región Martín Fuchinecco, desde la empresa Lobo interactive, dedicada a la optimización de estrategias de posicionamiento en redes sociales.

“Estos espacios nacieron a principios de esta década, pero el fenómeno explotó el año pasado, sobre todo de la mano de Facebook y My Space. Los blogs experimentaron esto un poco antes, en 2005 y 2006”, detalla Juan Hidalgo, creador de la red de blog Muy Blog.

Las herramientas que proporcionan, en general, estas páginas son: generar un perfil público, donde el usuario ofrece datos personales y accede a diversas opciones para interactuar en línea con otras personas y mantenerlas al tanto de su quehacer cotidiano; una plataforma para subir fotos, videos, textos y realizar comentarios; una casilla de mensajeo interno y, por supuesto, test y encuestas on line, que ayudan a conocer los gustos de los usuarios.

Es decir que, a diferencia de todo lo que se conocía en Internet, en esta oportunidad el usuario es el gran protagonista, el que define los contenidos y, a la vez, los consume. De hecho, sin él, el sistema no tendría razón de ser.

A este fenómeno se lo conoce como Web 2.0. “Consiste en todas estas nuevas herramientas con las que uno no es simplemente un consumidor sino un prosumidor, una mezcla de productor y consumidor de contenidos”, resume el sociólogo Sebastián Benítez Larghi en diálogo con este medio, mientras que el periodista y escritor Leandro Zanoni detalla: “En él, somos nosotros los que opinamos, jerarquizamos, clasificamos y generamos audiencias detrás de sus servicios. Más allá de los avances técnicos, la principal diferencia de esta ‘nueva Internet’ con respecto a la anterior (llamada 1.0) es que, ahora, cada uno de nosotros es parte fundamental de la sociedad de la información. En la Web 2.0 el usuario abandona su rol pasivo frente a los contenidos y se lanza a la red para aportar y compartir lo propio”.

“Por más plataformas tecnológicas que existan, si los usuarios no actuasen, no colaborasen y no participasen, estos sitios no serían más que magníficas plataformas desiertas, sin ningún valor. Las comunidades y la interacción dentro de las llamadas redes sociales desembocaron en un cambio rotundo de paradigma”, asegura a este medio el también creador de la red E-Blog.

El Fotolog, el blog y el Messenger eran los más famosos. Pero hoy nuevas comunidades irrumpieron en el mundo de la triple W y arrasaron en cantidad de visitas. Se trata de Facebook, que traducido referiría a algo así como “libro de rostros” -en referencia a la gran cantidad de personas que puede abarcar una misma red- y de My Space, que lideran las listas de cantidad de usuarios, pero también de muchas otras, que comparten las técnicas de entretenimiento y el negocio.

“Las redes sociales hoy son las que consumen la mayor cantidad de tiempo de los usuarios, superando los e mail, los seosocialguru.com/buscadores/”title=”buscadores” >buscadores y hasta las páginas de pornografía, que siempre fueron las más populares”, precisa a Info Región Juan Pablo Sueiro, ex director de comunicaciones de Sónico y actual encargado del área de Marketing y Negocios de Social Snack, agencia de comunicación y marketing on line.

Según datos de Comscore, una firma de estadísticas de Internet, cada usuario emplea un promedio de entre 200 y 300 minutos al mes en comunidades online.

Vida pública. Reencontrarse con ex compañeros de colegio, retomar contactos perdidos o comunicarse con amigos y seres queridos que residen a kilómetros de distancia fueron la excusa perfecta para el auge de las redes sociales. Una vez adentro del sistema, estas páginas “te ayudan (tal como anuncia una de ellas) a comunicarte y compartir con las personas que conocés”.

La ventaja salta a la vista. Con tan sólo un clic es posible entrar en contacto y conocer la vida (en tanto lo permitan los usuarios) de nuestros “amigos”. No obstante, este mismo punto es el que otros objetan, al asegurar que el sistema arrasa con la intimidad y siempre deja huecos para infiltrarse en los perfiles, la información y los contenidos publicados tanto por conocidos como por desconocidos ya que, si las opciones de privacidad no se configuran correctamente, la red muestra a cualquiera dónde nació ese usuario, dónde trabaja, quiénes son sus amigos, qué música le gusta, qué hizo el fin de semana y con quién.

“Estas redes son como una plaza. Vos estás ahí, te pueden mirar todos o nadie. Para los mayores es bastante llamativo, pero para las nuevas generaciones es totalmente normal conocerse de esta manera”, asegura Zanoni.

Con entrar en el muro, el perfil o el espacio de un usuario, es factible conocer su información personal, sus gustos, si está en pareja o es soltero, si tiene muchos amigos y, en caso de que suela publicar fotos, si tiene familia, cómo está compuesta, y qué lugares suele frecuentar.

“Hoy se está redefiniendo el uso que se hace de las nuevas tecnologías y esto implica un nuevo concepto de lo que entendíamos por público y privado”, explica Benítez Larghi.

Mientras Sueiro resalta los pro de esta cuestión, al indicar que la riqueza de las redes sociales es que “permiten estar en contacto con mucha gente al mismo tiempo y tener una comunicación centralizada”; Sergio Rabinovich, especialista en Seguridad informática de Trend Argentina, advierte sus contra.

“Internet ha revolucionado el mundo de las comunicaciones y lo ha transformado en un mundo muy abierto, en el que se eliminaron todo tipo de barreras. Este último hecho termina poniendo en riesgo los aspectos privados de la gente y de sus empresas”, indica el especialista, quien resalta que “es necesario realizar charlas sobre estos temas para que la gente se asesore y se eduque a la hora de emplear estas redes sociales” (ver nota anexa).

No obstante, todas las redes ofrecen distintos grados de privacidad, entre los que puede optar el usuario. Lo cierto es que ninguna de ellas protege al cien por ciento al usuario ya que buena parte de la seguridad depende de su responsabilidad.

“Las plataformas de las redes sociales son muy diferentes, así como los términos y condiciones de uso. Facebook tiene cláusulas muy fuertes ya que el usuario cede los derechos para que eventualmente se puedan difundir sus contenidos. Es recomendable leer las políticas de privacidad antes de utilizar los sistemas, algo que ningún usuario hace. Esto tiene que ver mucho con la conciencia que tienen las personas en cuanto a su intimidad a la hora de publicar un contenido”, advierte Sueiro, quien resalta: “La red no le puede prohibir a un usuario que publique una foto, pero sí se le puede advertir que las cosas que se publican en Internet quedan para siempre”.

Así es que al momento de subir una foto, agregar algún dato o incluso realizar algún comentario, las redes permiten configurar a quiénes les están destinados estos contenidos y prohibir que el resto también tenga acceso a los mismos.

“Está comprobado que sólo un porcentaje muy pequeño de usuarios configura los parámetros de privacidad ofrecidos en los distintos sistemas. En las redes no se va a publicar nada que el usuario no quiera publicar, pero está en su poder regularlo y restringirlo”, advirtió Fuchinecco.

El gran negocio en red. ¿Compartir o anunciar?, esa es la cuestión…

El fenómeno de las redes sociales persigue un objetivo que parece claro y fácil de definir: contactar a las personas y permitirles compartir contenidos. Sus páginas aseguran que se interesan porque quienes son asiduos visitantes de la Web puedan mostrar sus actividades, sus gustos y construir amistades virtuales. Pero ¿ese es su verdadero propósito?

Podríamos decir que sí, pero porque detrás del mismo existe un gran negocio y es que, una vez creada, la red sólo necesita del accionar de sus protagonistas. Es decir, depende de que los usuarios actualicen sus perfiles, se entretengan realizando test temáticos, se hagan “fan” de tal o cual producto y creen lazos con otros adictos a la web 2.0.

No necesitan realizar ningún esfuerzo, tan sólo esperar y ver como millones de personas transmiten voluntariamente sus datos personales. Esto les permitirá obtener una lista de sus objetos de consumo favoritos para luego revendérsela a sus anunciantes.

“Hoy en día para muchas personas las redes son una herramienta fundamental, pero no sólo para los usuarios sino también para las primeras marcas, que encuentran en ellas una herramienta por excelencia para llegar a sus clientes. Se trata de un fenómeno muy grande que está impactando en los negocios de muchas marcas, que pueden llegar a audiencias súper fragmentadas, a las que antes le resultaba imposible acceder”, cuenta Sueiro.

Así es que detrás de las amistades, de los perfiles, de las fotografías, de los personajes y las marcas que navegan por sus páginas, para estas redes “compartir” también implica “anunciar” lo que gusta o disgusta, el lugar que se visita y el que se ignora y, sobre todo, aquello que se consume o se deja de consumir, cuestión que favorece a gran cantidad de firmas.

Mientras transcurren estas líneas, el fenómeno sigue cosechando adictos, algunos concientes de estas cuestiones y otros no tanto. Para las empresas y los negocios en red, el cometido está cumplido, pero para los usuarios está incompleto y sólo será satisfecho cuando tengan la suficiente información para poder hacer un uso conciente de las nuevas herramientas que ofrece este mundo en red.

Cintia Vespasiani

Fuente: Yo con vos, yo con todos

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Mapa de las Redes Sociales en el mundo por Le Monde

En esta oportunidad voy a publicar un mapa de redes sociales en el mundo publicado por Le Monde en agosto del 2007. Si bien ha pasado ya casi un año, creo que no deja de ser interesante hecharle un vistazo. El mapa está basado en las horas por conexión a cada una de las redes sociales, unas cuantas millones de horas al mes y ha sido traducido al castellano por Pancho Marcias.

Mapa de las Redes Sociales en el mundo

Click en la imagen para tamaño completo

Hay que tener en cuenta que el sitio no contempla redes sociales de contenido como Flickr y You Tube.

En el caso de Argentina no se muestra ninguna red lider en la región, yo creo que si actualizamos el mapa se vería un claro liderazgo de Facebook. Por ejemplo, observemos el siguiente gráfico de Google Site Trends que muestra que la popularidad de este sitio superó al portal de La Nación y está a la par con el de Clarín:

Valores sólo en Argentina

Valores sólo en Argentina

Por otro lado, la gente de Alianzo a publicado un mapa de las redes sociales en España que me parece interesante como buena información complementaria a los otros mapas.

Prometo publicar información más actualizada sobre lo que ha ocurrido en el mundo durante el año 2008.

Otros posts que hablan del tema:

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